Ganar siempre viene bien. A veces sin importar el cómo. Argentina ganó ante un rival de nombre. Uno de esos que siempre está al menos en semifinales. ¿Jugó bien el equipo de Maradona? No o al menos no brilló. ¿Especuló, arriesgó poco? Y sí. Pero esto no significa que haya dejado una pálida imagen. Y eso, para como viene siendo el ciclo, se valora y mucho.
Lo más importante más allá de un resultado es el equipo para el debut ante Nigeria. Y para eso parece haber certezas. Salvo la duda en el lateral derecho, no debería sorprender que se repitan los titulares de Munich ante Nigeria. El mediocampo es fija así como está. Messi e Higuaín son intocables. Romero será titular y en la defensa Demichelis, Samuel y Heinze son los preferidos del DT.
Ante los alemanes se acertó un error del rival y luego se cuidó el resultado. No está mal jugar así porque en un mano a mano post primera ronda, el exitismo que reina sólo va a pedir pasar a la siguiente fase. Pero con Messi e Higuaín a mano, da la sensación de que es un poco cobarde el planteo.
A propósito de planteo. Finalmente Maradona demostró a qué quiere jugar. Poner 4 centrales en la última línea, más dos carrileros que van y vuelven seguido, es una idea. Criticable quizás pero idea al fín. Y eso de pensar un orden, un esquema, aunque no guste el mismo, también hay que apreciarlo.
Por los últimos antecedentes (Mundial 2006, con Coloccini o Scaloni o Burdisso jugando de lateral derecho) es para cuestionar que no haya laterales de verdad que ocupen la banda. Otamendi está claro no es 4. Heinze dio repetidas muestras que apenas si puede jugar de segundo marcador central. Pero, se sabe, para Maradona es uno de sus gladiadores. Clemente entró y se ubicó bien. Por suerte su regreso al fútbol argentino, trajo la posibilidad de ir a Sudáfrica con al menos uno que realmente sea lateral. Por otra parte Nico Burdisso dio una muestra más de su solvencia y su eficacia. Su aporte es necesario y puede ser vital en una defensa que por lo demostrado hasta aquí, en la etapa decisiva puede generar cierta zozobra.
Con respecto a la lista, y a manera de recurrente juego periodístico, a continuación los que podrían llegar a ser los 23 de Diego Armando para el Mundial, en donde no entran predilecciones personales, simplemente insinuaciones e información.
Arqueros
Romero
Andujar
Pozo
Defensores
Otamendi
Demichelis
Burdisso
Heinze
Samuel
Clemente
Monzón
Mediocampistas
Jonás Gutiérrez
Mascherano
Verón
Bolatti
Dátolo
Di María
Maxi Rodríguez
Pastore
Delanteros
Messi
Higuaín
Palermo
Tevez
Agüero
jueves, 4 de marzo de 2010
martes, 16 de febrero de 2010
Independiente puede ser campeón
Sí, seguramente esto debí haberlo escrito unos días atrás, pero lo importante es volver a escribir y hasta animarme a hacerlo en primera persona, algo que no me resulta cotidiano.
Domingo por la tarde, pasó el almuerzo familiar. Es un domingo sin trabajo. Sin la obligación de ir a una cancha a trabajar (me viene a la mente el Programa Futbol para Todos). Recibo entonces una invitación para ir a ver a Independiente. Enfrenta a Estudiantes. ¿Es lógico que un tipo que trabaja del fútbol, y hasta a veces se cansa del fútbol, cuando tiene un rato libre quiera ir a ver fútbol? Seguramente que no. La invitación incluía entrada por supuesto, sin embargo el cálculo falló. Faltan tickets y todos son fanas del Rojo, menos yo que simplemente pensaba ver en la cancha mi primer partido del flamante Clausura del Bicentenario ¿Y qué queda por hacer? Volverse a casa en medio del camino o apostar a conseguir algo. El algo llega de la mano del siempre atento y amable Mario Perípoli, encargado de Prensa del CAI, quien una vez más demuestra que se puede ser eficiente y laburar con una sonrisa mientras se maneja la prensa de un club grande.
Ya dentro del Libertadores de América (pobre Bocha) advierto que el estadio sigue con serios problemas en los accesos, poco ha mejorado desde su inauguración. Subo hasta la Platea Erico Alta, la buena visión es inobjetable. Y lo que se ve es a un Independiente que la pasa muy mal en poco tiempo. En los primeros 10 minutos pudo estar 0-3, sin discusión. El Estudiantes B lo agrede y se aprovecha de sus serias distracciones. Sin embargo Gabbarini no la va a buscar adentro. El equipo del Tolo llega hasta los 30 sin rumbo. Pero Pezzotta decide parar el juego para que se refresquen (¿hacía tanto calor?) y Gallego lo aprovecha. Mueve las piezas. Cambia a Busse de banda. Le da libertad a Mancuello y este le sirve el gol a un Silvera implacable como siempre. 1 a 0.
Segundo tiempo. Independiente parece saber lo que tiene que hacer. Es necesario un gol en los primeros 10. Presiona, invade a Estudiantes y lo logra. Buen gol de Gandín que inició Piatti y prolongó en gran forma el Cuqui. El Rojo cree tener los 3 puntos, pero no aún. Maxi Nuñez se despacha con un tremendo remate y descuenta. Entonces comienza el desconcierto. Se repiten los errores que pueden perseguir a los de Gallego durante todo el torneo. Tuzzio y Galeano se confían demasiado. Se descuidan y Jerónimo Morales Neumann empata. Hay una sensación: Independiente puede perderlo. Los pibes y no tan pibes de Sabella tienen ganas. Sin embargo el Rojo muestra su corazón, su garra, su fuerza que le da un plus. Piatti en el área pincha, la levanta una, dos, tres veces como si estuviera en Copacabana, y la mete. Desahogo, euforia para el público. El Diablo hizo su trabajo.
Independiente es un equipo por momentos desequilibrado, arriesgado, pero tiene temple. Van cuatro fechas nada más pero ya da una imagen de que algo importante puede pasar.
Domingo por la tarde, pasó el almuerzo familiar. Es un domingo sin trabajo. Sin la obligación de ir a una cancha a trabajar (me viene a la mente el Programa Futbol para Todos). Recibo entonces una invitación para ir a ver a Independiente. Enfrenta a Estudiantes. ¿Es lógico que un tipo que trabaja del fútbol, y hasta a veces se cansa del fútbol, cuando tiene un rato libre quiera ir a ver fútbol? Seguramente que no. La invitación incluía entrada por supuesto, sin embargo el cálculo falló. Faltan tickets y todos son fanas del Rojo, menos yo que simplemente pensaba ver en la cancha mi primer partido del flamante Clausura del Bicentenario ¿Y qué queda por hacer? Volverse a casa en medio del camino o apostar a conseguir algo. El algo llega de la mano del siempre atento y amable Mario Perípoli, encargado de Prensa del CAI, quien una vez más demuestra que se puede ser eficiente y laburar con una sonrisa mientras se maneja la prensa de un club grande.
Ya dentro del Libertadores de América (pobre Bocha) advierto que el estadio sigue con serios problemas en los accesos, poco ha mejorado desde su inauguración. Subo hasta la Platea Erico Alta, la buena visión es inobjetable. Y lo que se ve es a un Independiente que la pasa muy mal en poco tiempo. En los primeros 10 minutos pudo estar 0-3, sin discusión. El Estudiantes B lo agrede y se aprovecha de sus serias distracciones. Sin embargo Gabbarini no la va a buscar adentro. El equipo del Tolo llega hasta los 30 sin rumbo. Pero Pezzotta decide parar el juego para que se refresquen (¿hacía tanto calor?) y Gallego lo aprovecha. Mueve las piezas. Cambia a Busse de banda. Le da libertad a Mancuello y este le sirve el gol a un Silvera implacable como siempre. 1 a 0.
Segundo tiempo. Independiente parece saber lo que tiene que hacer. Es necesario un gol en los primeros 10. Presiona, invade a Estudiantes y lo logra. Buen gol de Gandín que inició Piatti y prolongó en gran forma el Cuqui. El Rojo cree tener los 3 puntos, pero no aún. Maxi Nuñez se despacha con un tremendo remate y descuenta. Entonces comienza el desconcierto. Se repiten los errores que pueden perseguir a los de Gallego durante todo el torneo. Tuzzio y Galeano se confían demasiado. Se descuidan y Jerónimo Morales Neumann empata. Hay una sensación: Independiente puede perderlo. Los pibes y no tan pibes de Sabella tienen ganas. Sin embargo el Rojo muestra su corazón, su garra, su fuerza que le da un plus. Piatti en el área pincha, la levanta una, dos, tres veces como si estuviera en Copacabana, y la mete. Desahogo, euforia para el público. El Diablo hizo su trabajo.
Independiente es un equipo por momentos desequilibrado, arriesgado, pero tiene temple. Van cuatro fechas nada más pero ya da una imagen de que algo importante puede pasar.
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jueves, 11 de junio de 2009
Otro dolor de cabeza
La derrota ante Ecuador da pie a varias frases hechas que suelen utilizarse en el fútbol. "Los goles que te perdés en el arco de enfrente, los pagás en el propio", "los goles no se merecen, se hacen", "el fútbol es así".
Y si bien es cierto que Argentina mereció irse en ventaja al vestuario en el entretiempo, los tres puntos se quedaron en Quito porque los ecuatorianos supieron jugar su partido y el equipo de Maradona no.
Cuando Messi tuvo todo para definir debajo del arco, falló. Cuando Tevez tuvo la chance de "romperle el arco" (frase pronunciada por él mismo en Alemania) a Elizaga, se la dio a las manos anunciadamente. Cuando había que aprovechar una contra ante una defensa abierta y que achicaba mal, se desaprovechó la ocasión. Cuando Gago podía elegir a dónde ponerla, cerró los ojos y pateó para el lucimiento una vez más del arquero argentino Marcelo Elizaga, al que no se le recuerdan partidos como el de Quito en el fútbol nuestro.
Entonces después sí, Ecuador hizo la suya. Tocó la pelota, aprovechó el lógico cansancio argentino y pateó desde lejos. A propósito, ¿es tan difícil patear al arco desde afuera en la altura? ¿Por qué si los dueños de casa lo hacen para aprovechar la velocidad que toma la pelota, nosotros no lo hacemos?
Argentina se desinfló en los últimos 25 minutos. No tuvo luces, perdió fácil la pelota (como Zanetti en el primer gol ecuatoriano) y terminó derrotado.
Si se analiza rendimientos individuales hay que hablar de un Tevez antes del penal y otro abatido después. De un Messi que intentó su juego en el primer tiempo y que falló en la definición, y que en el complemento hizo poco y nada. De los pobres rendimientos de los carrileros Jonás y Maxi. De un Heinze que acalló momentáneamente ciertas críticas jugando su mejor partido como lateral izquierdo. De un debut (por los puntos) promisorio de Nicolás Otamendi. De un Demichelis que sigue dejándole margen a la duda. De un Gago que pareció extrañar a Mascherano y de un Battaglia que pareció extrañar a la camiseta de Boca sobre su piel. Y de un Javier Zanetti que hace rato marca la necesidad de un recambio (¿por qué no Zabaleta?). ¿Andujar? Nada pudo hacer en los goles.
El equipo de Maradona hizo un buen trabajo en los primeros 45 minutos, pero el partido duró 90. Es la hora de las cuentas, de la preocupación, de pensar que queda Brasil, Paraguay en Asunción, un pobre Perú en River y cerrar frente a Uruguay en Montevideo quizás con la necesidad de jugarse la vida como los de Celeste.
Es la hora de pensar un equipo, de replantearse convocatorias, de idear un planteo táctico en función de los jugadores con lo que se cuenta. De prepararse y sobre todo trabajar.
Y si bien es cierto que Argentina mereció irse en ventaja al vestuario en el entretiempo, los tres puntos se quedaron en Quito porque los ecuatorianos supieron jugar su partido y el equipo de Maradona no.
Cuando Messi tuvo todo para definir debajo del arco, falló. Cuando Tevez tuvo la chance de "romperle el arco" (frase pronunciada por él mismo en Alemania) a Elizaga, se la dio a las manos anunciadamente. Cuando había que aprovechar una contra ante una defensa abierta y que achicaba mal, se desaprovechó la ocasión. Cuando Gago podía elegir a dónde ponerla, cerró los ojos y pateó para el lucimiento una vez más del arquero argentino Marcelo Elizaga, al que no se le recuerdan partidos como el de Quito en el fútbol nuestro.
Entonces después sí, Ecuador hizo la suya. Tocó la pelota, aprovechó el lógico cansancio argentino y pateó desde lejos. A propósito, ¿es tan difícil patear al arco desde afuera en la altura? ¿Por qué si los dueños de casa lo hacen para aprovechar la velocidad que toma la pelota, nosotros no lo hacemos?
Argentina se desinfló en los últimos 25 minutos. No tuvo luces, perdió fácil la pelota (como Zanetti en el primer gol ecuatoriano) y terminó derrotado.
Si se analiza rendimientos individuales hay que hablar de un Tevez antes del penal y otro abatido después. De un Messi que intentó su juego en el primer tiempo y que falló en la definición, y que en el complemento hizo poco y nada. De los pobres rendimientos de los carrileros Jonás y Maxi. De un Heinze que acalló momentáneamente ciertas críticas jugando su mejor partido como lateral izquierdo. De un debut (por los puntos) promisorio de Nicolás Otamendi. De un Demichelis que sigue dejándole margen a la duda. De un Gago que pareció extrañar a Mascherano y de un Battaglia que pareció extrañar a la camiseta de Boca sobre su piel. Y de un Javier Zanetti que hace rato marca la necesidad de un recambio (¿por qué no Zabaleta?). ¿Andujar? Nada pudo hacer en los goles.
El equipo de Maradona hizo un buen trabajo en los primeros 45 minutos, pero el partido duró 90. Es la hora de las cuentas, de la preocupación, de pensar que queda Brasil, Paraguay en Asunción, un pobre Perú en River y cerrar frente a Uruguay en Montevideo quizás con la necesidad de jugarse la vida como los de Celeste.
Es la hora de pensar un equipo, de replantearse convocatorias, de idear un planteo táctico en función de los jugadores con lo que se cuenta. De prepararse y sobre todo trabajar.
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sábado, 6 de junio de 2009
Tres puntos y mucho por mejorar
Para el bien de la Selección, para el ánimo del plantel y sobre todo del DT, el triunfo era necesario a cualquier precio. La goleada ante Bolivia todavía pesaba, la posición en la tabla previo al encuentro ante Colombia también. Ganar como sea, pareció ser el lema en el vestuario. Y la Argentina de Maradona cumplió. Ganó sin merecerlo. Ganó sin jugar bien. Ganó sin llegar con pelota dominada al área. Ganó y dejó mucha preocupación.
En el primer tiempo Colombia fue netamente superior. Llegó más, complicó con Rentería y Marín. Tuvo como figura a Vargas y sufrió un claro penal de Jonás a Zúñiga que el boliviano Ortubé no cobró. Antes aparentemente lesionado Agüero (pobre tarea que hace replantear su titularidad) dejó la cancha por Diego Milito. En el complemento el equipo del Diez arrancó con actitud y con un cambio que denota una falla en el planteo previo. Zanetti reemplazó a Gago para darle salida por derecha y para que Argentina ya no juegue con un 5 como 8. Queda para el análisis si sirve el famoso doble cinco en todos los partidos que juega la Selección. A los 10 tras el envión llegó el gol. Lo hizo uno de los puntos bajos del equipo, Daniel Cata Díaz. Fue tras una pelota parada sin olor a preparada. Y sirvió para quitarse el nerviosismo, la presión. Sin embargo, Argentina no mejoró. Messi siguió sin asociarse con sus compañeros salvo por momentos con Verón (el mejor, el más inteligente). Tevez pareció perdido. La defensa siguió vulnerable.
Los últimos minutos rozaron el dramatismo. Colombia fue a los ponchazos. Por suerte en su ataque jugaba el 9 titular de uno los peores equipos en la temporada del fútbol argentino. En Argentina resaltaba Mascherano y su empeño, sus corridas. Sus ganas para seguir en la cancha pese a estar contracturado provocaron una fuerte discusión con Heinze, quien le remarcaba que debía salir. El mediocampista del Liverpool eligió quedarse y exigirse, sabía que no podía viajar a Quito por doble amonestación. El equipo de Maradona terminó desdibujado tácticamente. 4 centrales, 1 lateral derecho, 1 volante central lesionado, 1 carrilero que corría por todos lados menos por su carril, 1 rueda de auxilio, 1 estrella y 1 delantero. Y a reventarla y a aguantarla si se puede.
¿Que dejó la Argentina? Muchas dudas defensivas (¿se puede jugar con línea de 3 con defensores lentos e inseguros?). Un muy buen debut del arquero Andujar quien respondió con seguridad. La afirmación de que la cabeza de Verón es necesaria. Una cuota más impaga por Messi en estas eliminatorias. La entrega de Mascherano. Y 3 puntos tranquilizadores pero que no tapan las fallas ni los errores. Argentina dio hoy un gran paso hacia la clasificación. Pero jugando así, será imposible seguir hablando de victorias.
En el primer tiempo Colombia fue netamente superior. Llegó más, complicó con Rentería y Marín. Tuvo como figura a Vargas y sufrió un claro penal de Jonás a Zúñiga que el boliviano Ortubé no cobró. Antes aparentemente lesionado Agüero (pobre tarea que hace replantear su titularidad) dejó la cancha por Diego Milito. En el complemento el equipo del Diez arrancó con actitud y con un cambio que denota una falla en el planteo previo. Zanetti reemplazó a Gago para darle salida por derecha y para que Argentina ya no juegue con un 5 como 8. Queda para el análisis si sirve el famoso doble cinco en todos los partidos que juega la Selección. A los 10 tras el envión llegó el gol. Lo hizo uno de los puntos bajos del equipo, Daniel Cata Díaz. Fue tras una pelota parada sin olor a preparada. Y sirvió para quitarse el nerviosismo, la presión. Sin embargo, Argentina no mejoró. Messi siguió sin asociarse con sus compañeros salvo por momentos con Verón (el mejor, el más inteligente). Tevez pareció perdido. La defensa siguió vulnerable.
Los últimos minutos rozaron el dramatismo. Colombia fue a los ponchazos. Por suerte en su ataque jugaba el 9 titular de uno los peores equipos en la temporada del fútbol argentino. En Argentina resaltaba Mascherano y su empeño, sus corridas. Sus ganas para seguir en la cancha pese a estar contracturado provocaron una fuerte discusión con Heinze, quien le remarcaba que debía salir. El mediocampista del Liverpool eligió quedarse y exigirse, sabía que no podía viajar a Quito por doble amonestación. El equipo de Maradona terminó desdibujado tácticamente. 4 centrales, 1 lateral derecho, 1 volante central lesionado, 1 carrilero que corría por todos lados menos por su carril, 1 rueda de auxilio, 1 estrella y 1 delantero. Y a reventarla y a aguantarla si se puede.
¿Que dejó la Argentina? Muchas dudas defensivas (¿se puede jugar con línea de 3 con defensores lentos e inseguros?). Un muy buen debut del arquero Andujar quien respondió con seguridad. La afirmación de que la cabeza de Verón es necesaria. Una cuota más impaga por Messi en estas eliminatorias. La entrega de Mascherano. Y 3 puntos tranquilizadores pero que no tapan las fallas ni los errores. Argentina dio hoy un gran paso hacia la clasificación. Pero jugando así, será imposible seguir hablando de victorias.
jueves, 2 de abril de 2009
De los errores se aprende

Del triunfalismo al ocaso. Así transcurrió el ánimo de la Selección de Diego Maradona en apenas 4 días. Del delirio del Monumental lleno que gozaba con las apiladas de Messi a este golpe de nocaut tremendo, inolvidable. Parece increíble pero tiene sus razones.
* Bolivia jugó su mejor partido en décadas. Botero, Martins, Da Rosa y Torrico jugaron el mejor partido de su vida.
* Argentina creyó que con el golpe por golpe apostando a la velocidad de Messi, Tevez y Maxi Rodríguez se podía ganar. Grave error: en la altura no se puede correr al mismo ritmo que en el llano.
* Defensivamente Argentina jugó pésimo y en eso no se puede poner de excusa a la altura.
* No hubo táctica pero sobre todo no hubo estrategia ni idea. Como era previsible por la velocidad y el movimiento de la pelota, Bolivia pateó al arco de Carrizo desde los 30 segundos; el primer remate del equipo de Diego fue a los 24 y terminó en un gol insólito de Lucho González. Antes y después hasta que el físico lo permitió, sólo arrestos individuales sin manejo colectivo, sin un freno.
* Quisimos ganarlo de la mano del Messi del último sábado, de la gran figura que es en Barcelona, pero o no sabía o nadie le explicó lo que era La Paz, tampoco que a veces hay que ser más inteligente. Sigue empecinado en hacer el gol inolvidable pero equivoca los caminos. Cuando debió romperle el arco a Arias la tocó sutilmente; cuando tuvo que ver a Maxi Rodríguez solo por el segundo palo pateó al bulto. Si suben los centrales a cabecear, con lo que cuesta volver, no sirve un tirito porque la contra puede ser mortal. Resultado: 3er gol de Bolivia.
* No hubo pausa (y no se reclama por Riquelme), no hubo control ni dominio. Argentina fue superado, desbordado.
* Por ser Argentina, por ser Maradona, por jugar con Messi y cía. El DT creyó tal vez que no era necesario aguantar, esperar, armar “un” plan diferente a lo que se acostumbra por tener la celeste y blanca. Quiso matar o morir “encarando a la altura” y ahí está el costo.
* La altura no es cuento, la muestra fue el ahogo de Mascherano (habituado a las corridas) quien no pudo establecerse en cancha.
Mensaje de esperanza: todo se puede corregir, de los errores se aprende. Y si el golpe iba a llegar, mejor que sea en este momento cuando todavía hay tiempo de mejorar, de retocar, de cambiar de buscar una revancha. Se salvan pocos: Gago y Carrizo (sí el arquero pese a sufrir 6), el resto tendrá que hacer su autocrítica, Diego también. Quizás su inexperiencia como DT quedó evidenciada.
Los que hacen cuentas y dejan puntos suspensivos luego de analizar los partidos que restan (sí, Ecuador en la altura de Quito, Paraguay en Asunción, Brasil adentro y Uruguay afuera) pifian feo. Esta Selección no sólo va a clasificar sino que va a estar entre los 4 mejores de Sudáfrica 2010. Salvo que no haya mea culpa ni humildad y que la paliza no sirva para crecer.
* Bolivia jugó su mejor partido en décadas. Botero, Martins, Da Rosa y Torrico jugaron el mejor partido de su vida.
* Argentina creyó que con el golpe por golpe apostando a la velocidad de Messi, Tevez y Maxi Rodríguez se podía ganar. Grave error: en la altura no se puede correr al mismo ritmo que en el llano.
* Defensivamente Argentina jugó pésimo y en eso no se puede poner de excusa a la altura.
* No hubo táctica pero sobre todo no hubo estrategia ni idea. Como era previsible por la velocidad y el movimiento de la pelota, Bolivia pateó al arco de Carrizo desde los 30 segundos; el primer remate del equipo de Diego fue a los 24 y terminó en un gol insólito de Lucho González. Antes y después hasta que el físico lo permitió, sólo arrestos individuales sin manejo colectivo, sin un freno.
* Quisimos ganarlo de la mano del Messi del último sábado, de la gran figura que es en Barcelona, pero o no sabía o nadie le explicó lo que era La Paz, tampoco que a veces hay que ser más inteligente. Sigue empecinado en hacer el gol inolvidable pero equivoca los caminos. Cuando debió romperle el arco a Arias la tocó sutilmente; cuando tuvo que ver a Maxi Rodríguez solo por el segundo palo pateó al bulto. Si suben los centrales a cabecear, con lo que cuesta volver, no sirve un tirito porque la contra puede ser mortal. Resultado: 3er gol de Bolivia.
* No hubo pausa (y no se reclama por Riquelme), no hubo control ni dominio. Argentina fue superado, desbordado.
* Por ser Argentina, por ser Maradona, por jugar con Messi y cía. El DT creyó tal vez que no era necesario aguantar, esperar, armar “un” plan diferente a lo que se acostumbra por tener la celeste y blanca. Quiso matar o morir “encarando a la altura” y ahí está el costo.
* La altura no es cuento, la muestra fue el ahogo de Mascherano (habituado a las corridas) quien no pudo establecerse en cancha.
Mensaje de esperanza: todo se puede corregir, de los errores se aprende. Y si el golpe iba a llegar, mejor que sea en este momento cuando todavía hay tiempo de mejorar, de retocar, de cambiar de buscar una revancha. Se salvan pocos: Gago y Carrizo (sí el arquero pese a sufrir 6), el resto tendrá que hacer su autocrítica, Diego también. Quizás su inexperiencia como DT quedó evidenciada.
Los que hacen cuentas y dejan puntos suspensivos luego de analizar los partidos que restan (sí, Ecuador en la altura de Quito, Paraguay en Asunción, Brasil adentro y Uruguay afuera) pifian feo. Esta Selección no sólo va a clasificar sino que va a estar entre los 4 mejores de Sudáfrica 2010. Salvo que no haya mea culpa ni humildad y que la paliza no sirva para crecer.
Foto: EFE
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miércoles, 1 de abril de 2009
"Raúl querido..."

Siempre me sorprende la reacción de los argentinos ante la muerte de personalidades importantes. Horas y horas de transmisión televisiva, suplementos especiales en los diarios, opiniones de la gente, de los que lo conocían, de los que no lo conocían, de los que no lo querían pero igualmente hablan bien de él, de los que lo adoraban, de los que no saben quién era. Morbo al por mayor.
En el caso del ex Presidente Raúl Alfonsín sucede todo eso y más. Aunque claro, murió el primer mandatario constitucional tras la dictadura asesina, se fue el símbolo y protagonista principal del retorno de la democracia. El primer presidente que nos habló a aquellos que andamos rondando los 30. El que gobernó un país muy pero muy distinto a este en el que vivimos hoy.
Al menos para uno Alfonsín tiene relación con distintos hechos, sucesos y palabras. Las siguientes:
DEMOCRACIA, JUICIO A LA JUNTA MILITAR, SE COME - EDUCA - CURA, AUSTRAL, PLAZAS ESPONTANEAS, SEMANA SANTA, CASA - ¿ORDEN?, CARAPINTADAS, OBEDIENCIA DEBIDA, PUNTO FINAL, CGT - 13 PAROS, INFLACION, HIPERINFLACION, SAQUEOS, RENUNCIA, PACTO DE OLIVOS, PACTO CON DUHALDE, QUIEBRE DE LA UCR, POLITICO, CARISMA, RESPETO.
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